Islandia, entre la utopía y la realidad (II): la naturaleza de la crisis islandesa.

publicado | argitaratua 06. nov, 2012

En el capítulo I vimos cómo Islandia dejó de ser la última Tule para entrar en el siglo XX peleando por defender sus recursos pesqueros contra Gran Bretaña y sus yacimientos de bauxita y recursos energéticos contra la multinacional americana del alumino Alcoa. En lo poco que llevamos de siglo XXI Islandia ha vivido condensada, como en una maqueta, el mismo proceso de crisis financiera que ahora nos aflige a todos.

El sistema financiero de Islandia fue privatizado entre 1998 y 2003 y regulado de la manera más laxa recomendada por los ultraneoliberales. Entre 2003 y 2007, Islandia fue un “caso de éxito”, un tigre vikingo, como Irlanda era el tigre celta. Sus tres principales bancos -Glitnir, Landsbanki o Banco Nacional, Kaupthing- se tiraron de cabeza al juego inmobiliario del crédito financiero de riesgo.

Aprovechando los bajos tipos de interés en el euro y en el dólar en relación a la corona islandesa, los bancos islandeses captaron pasivo en el exterior a corto plazo y bajo interés, y prestaron en Islandia fundamentalmente sobre garantías hipotecarias a largo plazo e interés más alto. Al igual que en España, ese proceso financiero dopó durante unos años el poder de compra de Islandia frente al exterior: las importaciones superaron de largo a la exportaciones. El desfase de su balance comercial se equilibraba, como es lógico, con la entrada de capitales extranjeros.  Se generó una cultura del pelotazo, del enriquecimiento rápido, con personajes “brillantes” y jóvenes del mundo de las finanzas que se movían en jet privado. Punto por punto, nada que no hayamos conocido aquí.

La burbuja funcionó mientras los bancos islandeses obtuvieron liquidez refinanciando sus vencimientos a corto plazo a un tipo de interés adecuado. Pero desde antes de que quebrara Lehman Brothers, en septiembre de 2008, ya empezaron a acusar las dificultades de financiarse cuando los tipos de interés del euro y del dólar escalaron desde el 2% hasta más allá del 5%. La corona islandesa se depreció frente al euro y el dólar. La inflación repuntó. El Banco Central de Islandia, ortodoxamente, subió el tipo de interés desde el 9% al 12,75%, lo que a su vez deprimía la actividad económica. En 2008, la crisis de liquidez ya no se pudo esconder y en menos de 15 días, en septiembre-octubre de 2008,  los tres bancos islandeses se vinieron abajo y el gobierno de turno hizo lo que han hecho todos los gobiernos: socializar las pérdidas, acudiendo en socorro de los bancos. Su deuda privada externa se convertía en deuda pública. El Gobierno islandés solicita ayuda al FMI, que concede un primer préstamo de 2.100 millones de euros, gestiona otros 2.500 millones por parte de otros países y empieza a articular la consabida combinación de préstamos con “condicionalidad” que convertiría los recursos islandeses, sus recursos naturales y públicos, en la garantía de las deudas contraídas. Es entonces cuando estalla la revuelta islandesa.

El documental Inside job abre sus imágenes con Islandia. En los primeros minutos  puede seguirse una breve explicación del caso islandés.

Share

Tags: ,

Trackbacks/Pingbacks

  1. Islandia, entre la utopía y la realidad (III): octubre 2008, comienzan las protestas. - Hordago - 11 noviembre, 2012

    [...] En Islandia (II) hemos resumido la situación económica y financiera de la isla al llegar octubre de 2008: los tres mayores bancos del pais quebraron en la misma semana. El día 6, lunes, el Primer Ministro Geir H. Haarde se dirigió a la Nación. En  Islandia no hay televisión por la mañana. A mediodía, cuando comienzan las emisiones, los islandeses se encontraron a su Primer Ministro en la pequeña pantalla, ojeroso, detrás de su escritorio y con una bandera nacional al lado. [...]

  2. Islandia, entre la utopía y la realidad (IV): el impulso constitucional y los Forums ciudadanos. - Hordago - 21 noviembre, 2012

    [...] La quiebra simultánea de los tres grandes bancos islandeses en octubre de 2008 había llevado al Gobierno a intentar su rescate a costa de los recursos públicos. La rebelión ciudadana que se inició esa misma semana concluyó a finales de enero de 2009 con la dimisión del gobierno y la convocatoria de nuevas elecciones, que no tenían carácter constituyente. Se inicia en Islandia un proceso de transformación política apasionante, no tan mediático como las revueltas populares que lo precedieron, pero que supone para el resto de los países de Europa una suerte de laboratorio de las posibles recetas a aplicar en nuestras fachadas democráticas. [...]

  3. Islandia, entre la utopía y la realidad (V): el proceso constituyente - Hordago - 19 diciembre, 2012

    [...] La quiebra simultánea de los tres grandes bancos islandeses en octubre de 2008 había llevado al Gobierno a intentar su rescate a costa de los recursos públicos. La rebelión ciudadana que se inició esa misma semana concluyó a finales de enero de 2009 con la dimisión del gobierno y la convocatoria de nuevas elecciones, que no tenían carácter constituyente. Sin embargo, la movilización social plasmada en los Forums ciudadanos abrió de hecho el proceso constituyente. Al Forum ciudadano de noviembre de 2009 siguió  el Acta del Parlamento de 16 de junio de 2010 abriendo el proceso de redacción de una nueva Constitución. En este enlace oficial puede seguirse globalmente el proceso. [...]

Deja un comentario | Utzi erantzun bat